Miércoles, 08 Agosto 2012 22:49

Breve reseña de los procesos de aseguramiento de la calidad de la Educación Superior en el Perú y el mundo.

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Por: Lic. María Elvira León Di Gianvito
Vocal del Consejo Directivo de GICES

Regulación, calidad y educación superior en la historia.

En el espacio de la educación superior los conceptos “Calidad” y “Regulación”, han estado estrechamente relacionados desde siempre.

Existen referencias históricas que muestran que desde que surge el concepto de educación superior, se han desarrollado diversos mecanismos y modalidades de regulación en el marco de la calidad. En el mundo antiguo eran los estudiantes o discípulos quienes establecían la pauta de la calidad, ya que basados en las referencias y cualidades de los maestros, los alumnos se trasladaban de un lugar a otro, al encuentro de quiénes tenían mayor prestigio. En la época medieval, quienes asumieron la regulación de la calidad en las universidades fueron los docentes, quienes establecían normas y procedimientos acordados y concertados por ellos. Más adelante, hubo una etapa en la que el Estado tomó un rol prioritario, controlando la organización de las instituciones, priorizando otros aspectos y dejando de lado el de la regulación, con algunas excepciones, sobre todo de universidades americanas. En la actualidad, desde la década de los 80, la mayoría de universidades en el mundo, han restablecido los procedimientos de regulación con fines de calidad, incluyendo el de autorregulación.

El aseguramiento de la calidad de la Educación Superior en diferentes países y regiones

  • Estados Unidos, Europa y Japón.

Tanto en Estados Unidos de Norteamérica como en Europa, el movimiento hacia el aseguramiento de la calidad es de larga data. El primero es el país con mayor experiencia en acreditación universitaria. La experiencia surge a inicios del siglo XX, cuando la Asociación Médica Americana (AMA) crea su Concejo y establece los criterios para la acreditación de facultades de medicina.

En las universidades europeas, los antecedentes de estos procesos se remontan a la Edad Media. En esa época las universidades abarcaban ya espacios internacionales, requiriéndose de una bula papal que “acreditase” su capacidad para otorgar títulos válidos en otros países. A partir del Tratado de Bolonia (1999), se establece que, entre otras obligaciones, los países pertenecientes al Espacio Europeo de Educación Superior, EEES, deben prever la creación de sistemas de acreditación que, mediante una evaluación interna y otra externa, vigile la calidad de cada centro formativo y su adecuación a los requisitos del mencionado Espacio.

En el caso de Japón, la práctica del aseguramiento de la calidad en la educación superior, fue introducida durante la ocupación norteamericana (1945-1950). Actualmente el sistema establece que las universidades sean evaluadas cada siete años, por organismos especializados.

  • América Latina y Perú

En América Latina, a mediados de la década de los noventa, se habían ya desarrollado, en diferentes países, procesos simultáneos orientados a buscar mecanismos que aseguraran la calidad de sus procesos educativos, desplegándose e implementándose esfuerzos por modernizar y profundizar modalidades y herramientas de evaluación de instituciones y programas, así como de profesionales. Pareciera que la máxima de que la calidad de vida de un país se encuentra muy ligada a la calidad de su sistema educativo, venía calando en muchos espacios de la región.

En Sudamérica fueron Colombia y Argentina los países que establecieron más tempranamente sistemas nacionales de acreditación de la educación superior. En el caso de Colombia, el Consejo Nacional de Acreditación, CNA, fue creado en 1992 y en 1996 se crea en Argentina, la Comisión de Evaluación y Acreditación Universitaria, CONEAU.

Al finalizar la primera década del 2000, el movimiento hacia el aseguramiento de la calidad y la acreditación en la Región, era ya imparable. En la Declaración de la Conferencia Regional de Educación Superior en América Latina y El Caribe realizada en Cartagena de Indias, Colombia, en el 2008, al referirse a la Educación Superior como derecho humano y bien público social, se establece:

“Considerando la inmensa tarea de expandir la cobertura que se presenta para los países de América Latina y el Caribe, tanto el sector público como el privado están obligados a otorgar una Educación Superior con calidad y pertinencia, por lo que los gobiernos deben fortalecer los mecanismos de acreditación que garanticen la transparencia y la condición de servicio público”.

En el Perú, a pesar de que los procesos formales de aseguramiento de la calidad, surgen con algo de retraso, en relación a los demás países de la Región, existen antecedentes que, según relata José Ignacio López Soria en su artículo “La acreditación universitaria en el Perú”, se remontan a la época de la colonia, en la que existió una institución llamada el Cosmografiato, entre cuyas responsabilidades estaba la de dar fe pública de las competencia de una persona para el ejercicio de un determinado oficio u ocupación. Modalidad de acreditación que cayó en desuso en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se empezaron a crear las escuelas de artes y oficios para la formación de técnicos y las facultades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y otras universidades, para la formación de profesionales.

En la época moderna, la pionera en acreditación de carreras profesionales fue medicina, a través de la Comisión para la Acreditación de Facultades o Escuelas de Medicina (CAFME), creada por ley en 1999. CAFME tenía como funciones la elaboración de los estándares mínimos para la acreditación, así como la administración del proceso y su supervisión y evaluación permanentes. La Asociación Peruana de Facultades de Medicina, ASPEFAM, jugó un rol muy importante en la creación y funcionamiento de CAFME.

Posteriormente, durante los primeros años de la década del 2000, se desarrollaron valiosas experiencias piloto de autorregulación voluntaria para la acreditación en dos de las más importantes carreras profesionales de la salud, enfermería y obstetricia, lideradas por sus respectivas Asociaciones de Facultades y Escuelas, ASPEFEEN y ASPEFOBST. En ambos casos se establecieron estándares de calidad para el funcionamiento de sus respectivas instituciones y se formaron evaluadores, tanto para los procesos de autoevaluación, como para los de evaluación externa, a cargo de pares académicos.

Entidades nacionales como la Asamblea Nacional de Rectores, el Consorcio de Universidades y la Alianza de Universidades, así como de la cooperación internacional, como OPS-OMS y USAID, contribuyeron de manera muy importante en los procesos descritos.

Simultáneamente a estos esfuerzos, se inicia un proceso para la creación de un sistema nacional para el aseguramiento de la calidad de la educación, en el que participan diversos actores. La ley del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa, SINEACE, fue promulgada en el año 2006, y su Reglamento aprobado en el 2007, estableciendo como órgano operador para el caso de la educación universitaria, al Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria (CONEAU). A partir de este momento el Estado peruano inicia oficialmente, la regulación de los procesos de acreditación de las carreras profesionales universitarias.

En la actualidad, los procesos de regulación de la educación superior se ven influenciados por una serie de factores entre los que destaca el entorno internacional, en el que la globalización y la migración de profesionales, así como la necesidad de homologar títulos, ofrece un escenario que obliga a que la evaluación tome en cuenta estándares y parámetros que permitan la adecuación y adaptación a ámbitos cultural, social y económicamente diferentes y, en muchos casos, más evolucionados que el propio.

Referencias Bibliográficas

  • Miranda J., Christian. Educación Superior, Mecanismos de Aseguramiento de la Calidad y Formación Docente. Estudios Pedagógicos XXXIII, Nº1: 95-108, Valdivia, Chile. 2007
  • Organización Panamericana de la Salud, OPS. Regulación de la Enfermería en América Latina – Serie Recursos Humanos para la Salud, N° 56. 2011
  • Organización Panamericana de la Salud - Organización Mundial de la Salud, OPS-OMS. Calidad y Regulación de la Educación y del Ejercicio Profesional en Medicina - Revisión del tema y análisis de situación en seis países de América Latina, Programa de Desarrollo de Recursos Humanos (HSR) -División de Desarrollo de Sistemas y Servicios de Salud (HSP). Noviembre 1999.
  • Nava, Hugo. Evaluación y Acreditación de la Educación Superior: El Caso del Perú. , http://www.iesalc.unesco.org.ve/. http://www.coneau.edu.ar/act_inter/semint_iesalc03/Caso_Peru.PDFhttp://www.aneca.es/comunic/docs/boletines/boletin06/docs06/casoperu.pdf
  • López Soria, José Ignacio. La acreditación universitaria en el Perú. OEI - Revista Iberoamericana de Educación - Número 35. Mayo-Agosto 2004
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